
Esta mañana salimos en el minibús del hotel que esta vez conduce Nástya, con mis viajeros: la familia de Laia y Josep con sus niños Montse y Iu y la familia de Sònia y Roger con sus hijos Júlia y Roger. Vamos primero a dar una vuelta por la zona del puerto y los astilleros y vemos el gran rompehielos nuclear Arctika que yo vi cómo botaban el casco que ya está prácticamente terminado, impresionante con sus colores azul y blanco.
Después vamos hacia Pushkin a ver el gran conjunto del Екатерининский дворец (Palacio de Ekaterina). Parece que hay una confusión sobre si este era el palacio de verano de los zares o de si era el de Peterhof y esta confusión la he visto en guías escritas, en Internet y incluso en Wikipædia que bajo la entrada Pushkin ni tan solo nombra el nombre de Ekaterina o Catalina del palacio. Creo que la residencia de verano era el palacio de Peterhof a orillas del mar Báltico en el golfo de Finlandia y que el de Pushkin era otro palacio. De cualquier manera son dos grandísimos palacios siendo el de Peterhof el que ha sido una gran obra de restauración/reconstrucción ya que como ya dije, durante la II WW o Gran Guerra Patria fue prácticamente destruido por los alemanes.

Comemos en Pushkin en el restaurante Conejo Blanco con un logo en inglés (White Rabbit) que recuerdo de algún otro sitio. Estamos en Rusia y se nos ocurre pedir a los niños y a Nástya y a mi unas pizzas !!! auténtica comida italiana !!!.
Un último paseo por esos parques tan bien cuidados y regresamos a San Petersburgo y al hotel de donde salimos en otro paseo hacia el río (en San Petersburgo, mucho más que en Moscú, pasear por el río tiene un encanto especial y relajante. Sin darnos cuenta estamos en la avenida Nevski y viendo esos brillantes escaparates (y comprando !!! que es nuestro último día aquí ya que mañana a la una de la tarde ya vamos hacia Kaliningrado).
Cena tranquila en el hotel y niños a la cama con el consabido tiempo para su cuaderno de viajeros. Nástya se queda con los niños y yo bajo a la sala del hotel para planear el siguiente y último paso del viaje.
Lo primero que me dicen es que están muy contentos de cómo ha ido este viaje, y cómo he tratado a los niños haciendo que se interesen con sus padres del viaje que podría haber sido superaburrido para ellos, pues he sabido encontrar los puntos que lo han hecho interesante para los niños como la comida en un restaurante de piratas en Copenhague, los gatos del Hermitage, la campana y el cañón y los halcones del Kremlin, la guía de Nástya superamable en San Petersburgo, la de Polina y Masha en Moscú, la de Helly, Tanja y Sonja en Estocolmo, la divertida anécdota de la sauna en Helsinki...... Lo dicen y me emociono mucho que me saltan las lágrimas y Laia y Sònia me abrazan.
Ya más tranquila les digo que cuenten conmigo y con mi casa de la calle Arbat para una posible futura visita a Moscú y con mi guía en todo lo que les pueda ayudar.
Mañana salimos hacia Kaliningrado !
Mañana salimos hacia Kaliningrado !
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