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lunes, 23 de octubre de 2017

Mi viaje en el Transiberiano 11

He tenido muchos días abandonado el blog y ni tan solo os pasé la última etapa de mi viajhe en el transiberiano: La llegada y la estancia en Vladivostok.
Como ya no tiene sentido que ahora cuente las anécdotas de Vladivostok, solo comentar que en los cuatro días que estuve allí, además, hice una visita a la Base Aeronaval de la Flota del Norte dentro del programa de continuación de la publicidad para promocionar el alistamiento femenino en las Fuerzas Armadas

Aquí os dejo una colección de fotos de una tarjeta de memoria que compré en la oficina de Turismo de Vladivostok.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Mi viaje en el transiberiano (10)

Dejé mi relato del viaje en el transiberiano en Ulán-Udé (situada en el encuentro entre el rio Uda y el Selengá que desemboca en el mar de Baikal) donde paramos un poco más de una hora que me dió tiempo a adquirir una terjeta de memoria con algunas fotos interesantes de la ciudad (que ya inserté en el capítulo anterior) y enseguida emprendimos el viaje hacia Jabarovsk donde también paramos una poco más de una hora. Durante el largo trayecto rodamos bastantes escenas de tren y monólogos míos (de lena) recordando partes del viaje y diálogos entre Serguey (Kolya) y Lena (yo) y alguna muy inocente escena de "cama" (si a esas literas de 70 cm de anchura se pueden llamar camas y menos para dos personas).

Al llegar a Jabarovsk pudimos bajar y andar un poco por las cercanías de la estación y, como hago siempre, comprar algunas postales y fotos en tarjeta de memoria.

El rio Amur en Jabarovsk




La siguiente parada fue en Luchegorsk que no pudimos disfrutar pues la estación queda a unos tres kilómetros de la población.

Finalmente emprendimos la última etapa hacia Vladivostok (aunque con alguna parada para dar paso a trenes inmensamente largos de carga de vagones de mineral y de cisterna. Por el trayecto llegamos a pasar a pocos km de la frontera con China....



martes, 22 de agosto de 2017

Mi viaje en el Transiberiano (9)

Hace días que no escribo sobre el viaje y el trabajo de filmación del documental pero es que desde Irkutsk ha sido bastante tedioso salvo la parada en Ulán-Udé de una hora y la de Jabárovsk tambien de una hora, programadas las dos y la de Luchegorsk de una media hora, esta última para dejar paso a trenes inmensamente largos de vagones abiertos cargados de mineral de alguna mina y aparte de poco interés pues la estación queda algo alejada de la población y tampoco nos dejaron bajar pues el tiempo de parada no estaba fijado previamente sino que dependía de esos trenes de carga.

En Ulán-Udé sí pude bajar y rondar un rato por la ciudad y comprar algo de comida y alguna tergeta de memoria con fotos de la ciudad y de algunas manifestaciones culturales como sus tradiciones deportivasestos bailes buriatios que adjunto o estos hermosos vestidos tradicionales.


««««Ulán-Udé (en ruso, Ула́н-Удэ́, en buriato: Улаан-Удэ), antes Verjneúdinsk (Верхнеу́динск), es la capital de la república de Buriatia, al sur de la Rusia asiática o Siberia. Es un puerto fluvial situado en la confluencia de los ríos Udá y Selengá. Según el censo de 2010, la ciudad contaba con 404 426 habs.

Las necesidades de transporte de Ulán-Udé están cubiertas por una línea ferroviaria a Pekín y por el ferrocarril Transiberiano. Las principales industrias se centran en el procesado de alimentos, curtidos, aserraderos y la fabricación de vidrio, ladrillos y equipo ferroviario. (Copiado de la Wikipedia)


Déjame contarte una anécdota curiosa. En mi casa de Castelldefels (ya sabes que ahora tengo también una casa en Moscú que comparto con mi amiga Polina Vólkova) cada vez que canto (lo suelo hacer cuando estoy en la cocina) hay un gato de algún vecino que entra y se pasea entre mis pies restregando su cuerpo en mis piernas y si estoy sentada viene y se echa sobre mis pies de forma que mientras él está en casa nunca está a más de medio metro de distancia de mi. Este gato es de un vecino y se pasea libremente por el barrio.

El otro día en el tren, vemos un gato que se cuela a mi departamento y duerme sobre mis pies en la cama. eso fue (creo recordar) antes de llegar a Novosibirsk, estuvo unos días conmigo, yo lo alimenté y siempre estaba restregándose entre mis piernas y se subía a la mesita mientra yo escribía y me miraba con sus ojos verdes hermosos. Al llegar a Novosibirsk fui al veterinario con el gato en brazos y le vió un chip que era de Moscú !!!. Nos pusimos en contacto con su propietario que lo había perdido y le contamos que lo habíamos encontrado a mas de 3000 km de Moscú pues había tomado el tren. El veterinario se lo quedo y se comprometió a enviarlo a su dueño a Moscú de vuelta con el avión.

Pues resulta que ahora acaba de entrar en mi departamento otro gato de color blanco canela con ojos azules que lo primero que hace es venir a ponerse sobre mis pies !!!!!!!! y hasta me lame los dedos de los pies !!!! y me pide comida a mi, yo creo que o tengo un imán de gatos o es que ellos se lo dicen unos a otros para que vienen a que les doy comida.

Hoy a las 5 de la tarde hemos llegado por fin a Vladivostok y lo primero que he hecho es ir al veterinario para que vea al gato. El gato no tiene chip, y se lo ha puesto, está castrado y le puso la vacuna y una cosa en el lomo para los insectos, dice que tiene unos 3 años y me hace una carta sanitaria porque sino no podría llevarlo. Tengo un gato y me lo llevaré a España.



miércoles, 16 de agosto de 2017

Mi viaje en el Transiberiano (8)

Nadando en el lago Baykal

16 de agosto.
Viajamos de Irkuts a Baikalsk en un tren nostálgico con la máqina de humo y fuego y unos potentes motores de vapor junto con muchos turistas que hacían esta parada en Irkutsk en su viaje en el transiberiano. La idea era llegar al lago , bañarse en él, cenar y regresar a Irkutsk.


El Baikal es un lago tan grande (31.494 kilómetros cuadrados de superficie: 650 kilómetros de largo y entre 29 y 80 de ancho) y tan profundo (1.637 metros, aunque si se extrajera todos los sedimentos llegaría a los 9 kilómetros) que contiene el 20 por ciento de las aguas continentales no heladas, esto es, simplificando, del agua dulce del planeta.

Sí, habéis leído bien. Un solo lago alberga casi un cuarto de las reservas mundiales de agua dulce. Si se extendiera uniformemente toda esta agua sobre la superficie del planeta, éste quedaría cubierto por 20 centímetros de agua. Si sus afluentes dejaran de aportar agua, el lago tardaría más de 400 años en vaciarse completamente. Si este lago se vaciara por completo, se tardaría aproximadamente un año en volver a llenarlo uniendo todos los ríos del planeta, incluyendo el Nilo y el Amazonas. De hecho, se ha estimado que si toda la población mundial sólo bebiera agua de este lago, podría vivir 40 años sin ningún problema de escasez.

Y no haría falta procesarla demasiado, pues el agua es tan transparente y posee tanta calidad que se considera potable gracias a la concienzuda limpieza que efectúan los microorganismos que habitan en ella (incluso se estudia el uso de algunos de estos microorganismos para limpiar derrames de petróleo en otras aguas). Si os asomáis al Baikal, podréis contemplar a través del agua cristalina casi 50 metros de profundidad. Un abismo que sin duda os devolverá la mirada.

El lago Baikal también es el lago más antiguo que se conoce. Su edad alcanza los 25 millones de años. Durante siglos fue un lugar considerado santo por los asiáticos, y aún sobreviven alrededor del lago las tallas y partes de los edificios rituales de las tribus que peregrinaban al Baikal para investirse de su energía. Todavía hoy se usan sus aguas, ricas en oxígeno y con escasa presencia de sales minerales, para algunos tratamientos médicos.

A pesar de que las condiciones climatológicas son un tanto extremas (en invierno se alcanzan hasta 45 grados bajo cero), el lago Baikal también es un paraíso para la fauna y la flora. Aparte de las especies endémicas como la foca y el esturión del Baikal, el pez golomjanka y el cangrejo epishura (un animal diminuto cuyo papel resulta fundamental en la cadena alimenticia, pues filtra el agua a través de su organismo), podréis deleitaros con una biodiversidad extraordinaria: 1.600 géneros de animales y 800 vegetales catalogados hasta el momento.

No es extraño, pues, que la raíz etimológica de la palabra Baikal, según algunos, procedente del idioma Turka, signifique “lago rico”: bai, rico; kul, lago. Por ello también se conoce al Baikal como “La Galápagos rusa”; también “El Ojo azul de Siberia” y “La Perla de Asia”.

Por cierto, el trabajo de limpieza del epishura, que apenas tiene 1 o 2 milímetros de longitud, es gigantesco por lo reducido de su tamaño. Pero resulta muy efectivo porque hay muchos de ellos trabajando simultáneamente: hasta 3 millones en un metro cuadrado de superficie lacustre. Así cualquiera. Aunque todo este ejército de hormigas marinas expertas en limpieza estuvo en peligro hasta 1976, cuando las aguas residuales de la fábrica de celulosa del Baikal se vertían directamente en el lago, originando una mortandad masiva en ésta y otras especies endémicas.

En el fondo del lago hay una pirámide de acero inoxidable con el escudo de Rusia. Un símbolo de la primera misión que consiguió llegar hasta el fondo el 29 de julio de 2008, la de los batiscafos rusos Mir-1 y Mir-2.

El lago Baikal estuvo de moda no hace mucho gracias al fenómeno que se produjo en su superficie y que fue observado por primera vez por astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS). Sobre el agua helada detectaron una marca circular de 4,5 kilómetros de diámetro. Similar al círculo de humedad que deja un vaso sobre la mesa, pero de tamaño descomunal. En principio se ignoró cuál podría ser su naturaleza y muchos amantes de lo paranormal se lanzaron a conjeturar que quizá se trataba del vestigio del aterrizaje de un ovni, siguiendo la misma lógica de los círculos de las cosechas.

La comunidad científica, sin embargo, cree que este círculo oscuro podría estar formado por la convección del agua: el agua más cálida y menos densa ascendiendo a la superficie, donde se congela de nuevo formando una fina capa de hielo. Otra hipótesis apunta a emisiones de metano, que provocaron la ascensión de una masa de agua caliente en forma de remolino. Al tocar el agua caliente la superficie inferior de la parte helada, fundió el hielo en forma de anillo: algo así como un tatuaje térmico. El mismo fenómeno que se sucede en el triángulo de las Bermudas y que provoca el literal engullimiento de los barcos. Si por el Baikal navegara algún barco cerca de estas emisiones, naufragaría también en pocos minutos succionada por una poderosa turbulencia.

Si os apetece asomaros a este lago de proporciones míticas, os recomiendo que lo hagáis durante el viaje en el tren Transiberiano, que lo bordea parcialmente atravesando más de 100 puentes y decenas de túneles. No hay mejor experiencia que bajar del tren en alguna de las estaciones y comprar un poco de pez omul ahumado, que se comercializa en todos los mercados alrededor del lago.

Baikal sirve como límite para dos entes federales rusos: El Óblast de Irkutsk (orilla suroeste) y la República de Buryatia (orilla noroeste) de fuerte tradición budhista. La parte del sur, sin embargo, es la más turística; y la norte está prácticamente abandonada.

Y no tengáis prisa por ir. A diferencia de otros lagos, el Baikal no hace más que aumentar su tamaño a una velocidad media de 2 centímetros al año. Lo cual produce no pocos terremotos en la región

No obstante, es posible que el calentamiento global del planeta acabe convirtiendo el Baikal en un lugar mucho menos interesante. En un artículo del número 58 de la revista BioScience escrito por Marianne V. Moore, del Wellesley College, se señalaba que el clima del lago se ha vuelto más suave. Ahora el lago permanece congelado menos tiempo en invierno. Ello puede dañar el ecosistema del lugar, sobre todo en lo que concierne a la foca nerpa, una foca endémica que, además, es la única foca de agua dulce del mundo. Al parecer, la foca sólo se aparea y da a la luz sobre el hielo, y al existir éste durante menos tiempo provoca que su natalidad descienda alarmantemente, sin contar la caza furtiva de estas focas.

Rusia muestra el fondo del lago Baikal a través de una página de Internet gracias a los batiscafos Mir. También se muestra como el cineasta canadiense James Cameron se subió hace unos días a bordo de un batiscafo Mir para sumergirse en el lago en busca de inspiración y protagonistas para la segunda parte de ‘Avatar‘, que se desarrollará en las profundidades del océano de Pandora.



Los batiscafos Mir-1 y Mir-2 se posaron por vez primera en el fondo del lago más profundo del planeta el 29 de julio de 2008, imágenes que dieron la vuelta al mundo. Entonces, encontraron petróleo, aunque por el momento no se han podido estimar las reservas energéticas del lago, y microorganismos que se alimentan del crudo que asciende desde el fondo a la superficie. El lago alberga 848 especies de animales que no existen en ninguna otra parte del mundo.

Otro hito científico que ofrece el Baikal es que resulta un lugar apropiado para capturar neutrinos, unas partículas muy esquivas que podrían suministrar datos de la estructura del espacio y de lo que sucede en otras galaxias, así como en la nuestra. Por ello se ha instalado en el fondo del Baikal un Supertelescopio dentro del programa Telescopio de Neutrinos Subacuático de Baikal.

La forma del telescopio es parecida a la red de un pescador. Contiene unas bolas transparentes que son módulos ópticos capaces de aguantar una fuerte presión de agua a una profundidad de 1,5 kilómetros. Estos se adhieren a una cuerda como si fuera un collar de cuentas enorme. Dentro de estos módulos hay células solares que identifican el destello emitido por los neutrinos y transfieren esta información por un cable de fibra óptica a un centro de investigaciones situado en tierra firme. Se espera que pronto se ponga en funcionamiento el sistema, en un plazo no superior a seis años.

El objetivo de este carísimo instrumento es comprobar la existencia de materia oscura, y su estructura en forma de red hace que el Baikal sea el lugar más apropiado para instalarlo: bajo un kilómetro y medio de agua y hielo. Otros detectores de este tipo se han situado en el mar o bajo el hielo de la Antártida. Ambos casos presentan dificultades, pues en el primero hay que usar batiscafos y en el segundo perforar grandes profundidades de hielo. En el lago Baikal, cuya superficie permanece helada durante meses, se puede trabajar sobre el lugar donde se despliegan los detectores y basta con agujerear unos cuantos metros de capa de hielo para llegar al agua.

(en cursiva extraído de una guía en español)

Y eso por no hablar de los extraterrestres, los ovnis y los cientos de fenómenos paranormales relacionados con Siberia en general y con el lago Baikal en particular. Lo cierto es que durante el viaje de Irkutsk a Baikalsk nos estuvieron hablando de los peces como el esturión que llega a medir 3 metros y a pesar 125 kg, un pez gato tambien de 3 metros pero de peso superior que tiene una boca muy grande y ancha, y también del monstruo (del que "lamentablemente" no hay fotos) que se traga a los pescadores y incluso a sus barcos de un solo bocado. Así, al llegar a Baikalsk con los turistas, solo nos metimos en el agua a nadar las chicas y incluso una señora mayor italiana pero ninguno de los chicos se metió aunque eso sí, estuvieron atentos a nuestras evoluciones por el agua no sé si fue por los bikinis que lucíamos o por temor a que el monstruo nos mordiera los pies o incluso nos tragara enteras. La muchachita (lo digo porque ella es menudita y muy simpática) de vestuario se sumergió de tal forma que parecía tragada por un monstruo desde las profundidades. Hasta a mí me asustó !
  
El famoso extraterrestre que tanta gente se creyó y que resulto ser un pollo !!


Mi viaje en el Transiberiano (7)

Una visión de Irkutsk

Vista de Irkutsk (Catedral de la Epifanía) a orllas del río Angara
Estación del tren Transiberiano
Interior de la estación

Museo etnográfico de Irkutsk
Una esquina de una calle cualquiera
Otra esquina 
Iglesia del Salvador
Museo de Arte



Típicas casas de madera de Irkutsk

lunes, 14 de agosto de 2017

El estudiante (cuento de Anton Chejov)

En principio, el tiempo era bueno y tranquilo. Los mirlos gorjeaban y de los pantanos vecinos llegaba el zumbido lastimoso de algo vivo, igual que si soplaran en una botella vacía. Una becada1 inició el vuelo, y un disparo retumbó en el aire primaveral con alegría y estrépito. Pero cuando oscureció en el bosque, empezó a soplar el intempestivo y frío viento del este y todo quedó en silencio. Los charcos se cubrieron de agujas de hielo y el bosque adquirió un aspecto desapacible, sórdido y solitario. Olía a invierno.
Iván Velikopolski, estudiante de la academia eclesiástica, hijo de un sacristán, volvía de cazar y se dirigía a su casa por un sendero junto a un prado anegado. Tenía los dedos entumecidos y el viento le quemaba la cara. Le parecía que ese frío repentino quebraba el orden y la armonía, que la propia naturaleza sentía miedo y que, por ello, había oscurecido antes de tiempo. A su alrededor todo estaba desierto y parecía especialmente sombrío. Sólo en la huerta de las viudas, junto al río, brillaba una luz; en unas cuatro verstas a la redonda, hasta donde estaba la aldea, todo estaba sumido en la fría oscuridad de la noche. El estudiante recordó que cuando salió de casa, su madre, descalza, sentada en el suelo del zaguán, limpiaba el samovar, y su padre estaba echado junto a la estufa y tosía; al ser Viernes Santo, en su casa no habían hecho comida y sentía un hambre atroz. Ahora, encogido de frío, el estudiante pensaba que ese mismo viento soplaba en tiempos de Riurik, de Iván el Terrible y de Pedro el Grande y que también en aquellos tiempos había existido esa brutal pobreza, esa hambruna, esas agujereadas techumbres de paja, la ignorancia, la tristeza, ese mismo entorno desierto, la oscuridad y el sentimiento de opresión. Todos esos horrores habían existido, existían y existirían y, aun cuando pasaran mil años más, la vida no sería mejor. No tenía ganas de volver a casa.
La huerta de las viudas se llamaba así porque la cuidaban dos viudas, madre e hija. Una hoguera ardía vivamente, entre chasquidos y chisporroteos, iluminando a su alrededor la tierra labrada. La viuda Vasilisa, una vieja alta y robusta, vestida con una zamarra de hombre, estaba junto al fuego y miraba con aire pensativo las llamas; su hija Lukeria, baja, de rostro abobado, picado de viruelas, estaba sentada en el suelo y fregaba el caldero y las cucharas. Seguramente acababan de cenar. Se oían voces de hombre; eran los trabajadores del lugar que llevaban los caballos a abrevar al río
-Ha vuelto el invierno -dijo el estudiante, acercándose a la hoguera-. ¡Buenas noches!
Vasilisa se estremeció, pero enseguida lo reconoció y sonrió afablemente.
-No te había reconocido, Dios mío. Eso es que vas a ser rico.
Se pusieron a conversar. Vasilisa era una mujer que había vivido mucho. Había servido en un tiempo como nodriza y después como niñera en casa de unos señores, se expresaba con delicadeza y su rostro mostraba siempre una leve y sensata sonrisa. Lukeria, su hija, era una aldeana, sumisa ante su marido, se limitaba a mirar al estudiante y a permanecer callada, con una expresión extraña en el rostro, como la de un sordomudo.
-En una noche igual de fría que ésta, se calentaba en la hoguera el apóstol Pedro -dijo el estudiante, extendiendo las manos hacia el fuego-. Eso quiere decir que también entonces hacía frío. ¡Ah, qué noche tan terrible fue esa! ¡Una noche larga y triste a más no poder!
Miró a la oscuridad que le rodeaba, sacudió convulsivamente la cabeza y preguntó:
-¿Fuiste a la lectura del Evangelio?
-Sí, fui.
-Entonces te acordarás de que durante la Última Cena, Pedro dijo a Jesús: «Estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel y a la muerte». Y el Señor le contestó: «Pedro, en verdad te digo que antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Después de la cena, Jesús se puso muy triste en el huerto y rezó, mientras el pobre Pedro, completamente agotado, con los párpados pesados, no pudo vencer al sueño y se durmió. Luego oirías que Judas besó a Jesús y lo entregó a sus verdugos aquella misma noche. Lo llevaron atado ante el sumo pontífice y lo azotaron, mientras Pedro, exhausto, atormentado por la angustia y la tristeza, ¿lo entiendes?, desvelado, presintiendo que algo terrible iba a suceder en la tierra, los siguió… Quería con locura a Jesús y ahora veía, desde lejos, cómo lo azotaban…
Lukeria dejó las cucharas y fijó su inmóvil mirada en el estudiante.
-Llegaron adonde estaba el sumo pontífice -prosiguió- y comenzaron a interrogar a Jesús, mientras los criados encendieron una hoguera en medio del patio, pues hacía frío, y se calentaban. Con ellos, cerca de la hoguera, estaba Pedro y también se calentaba, como yo ahora. Una mujer, al verlo, dijo: «Éste también estaba con Jesús», lo que quería decir que también a él había que llevarlo al interrogatorio. Todos los criados que se hallaban junto al fuego le miraron, seguro, severamente, con recelo, puesto que él, agitado, dijo: «No lo conozco». Poco después, alguien lo reconoció de nuevo como uno de los discípulos de Jesús y dijo: «Tú también eres de los suyos». Y él lo volvió a negar. Y por tercera vez, alguien se dirigió a él: «¿Acaso no te he visto hoy con él en el huerto?». Y él lo negó por tercera vez. Justo después de eso, cantó el gallo y Pedro, mirando desde lejos a Jesús, recordó las palabras que él le había dicho durante la cena… Las recordó, volvió en sí, salió del patio y rompió a llorar amargamente. El Evangelio dice: «Tras salir de allí, lloró amargamente». Así me lo imagino: un jardín tranquilo, muy tranquilo, y oscuro, muy oscuro, y en medio del silencio apenas se oye un callado sollozo…
El estudiante suspiró y se quedó pensativo. Vasilisa, que seguía sonriente, sollozó de pronto, gruesas y abundantes lágrimas se deslizaron por sus mejillas mientras ella interponía una manga entre su rostro y el fuego, como si se avergonzara de sus propias lágrimas. Lukeria, por su parte, miraba fijamente al estudiante, ruborizada, con la expresión grave y tensa, como la de quien siente un fuerte dolor.
Los trabajadores volvían del río, y uno de ellos, montado a caballo, ya estaba cerca y la luz de la hoguera oscilaba ante él. El estudiante dio las buenas noches a las viudas y reemprendió la marcha. De nuevo lo envolvió la oscuridad y se entumecieron sus manos. Hacía mucho viento; parecía, en efecto, que el invierno había vuelto y no que al cabo de dos días llegaría la Pascua. Ahora el estudiante pensaba en Vasilisa: si se echó a llorar es porque lo que le sucedió a Pedro aquella terrible noche guarda alguna relación con ella…
Miró atrás. El fuego solitario crepitaba en la oscuridad, y a su lado ya no se veía a nadie. El estudiante volvió a pensar que si Vasilisa se echó a llorar y su hija se conmovió, era evidente que aquello que él había contado, lo que sucedió diecinueve siglos antes, tenía relación con el presente, con las dos mujeres y, probablemente, con aquella aldea desierta, con él mismo y con todo el mundo. Si la vieja se echó a llorar no fue porque él lo supiera contar de manera conmovedora, sino porque Pedro le resultaba cercano a ella y porque ella se interesaba con todo su ser en lo que había ocurrido en el alma de Pedro.
Una súbita alegría agitó su alma, e incluso tuvo que pararse para recobrar el aliento. “El pasado -pensó- y el presente están unidos por una cadena ininterrumpida de acontecimientos que surgen unos de otros”. Y le pareció que acababa de ver los dos extremos de esa cadena: al tocar uno de ellos, vibraba el otro.
Luego, cruzó el río en una balsa y después, al subir la colina, contempló su aldea natal y el poniente, donde en la raya del ocaso brillaba una luz púrpura y fría. Entonces pensó que la verdad y la belleza que habían orientado la vida humana en el huerto y en el palacio del sumo pontífice, habían continuado sin interrupción hasta el tiempo presente y siempre constituirían lo más importante de la vida humana y de toda la tierra. Un sentimiento de juventud, de salud, de fuerza (sólo tenía veintidós años), y una inefable y dulce esperanza de felicidad, de una misteriosa y desconocida felicidad, se apoderaron poco a poco de él, y la vida le pareció admirable, encantadora, llena de un elevado sentido.

domingo, 13 de agosto de 2017

Mi viaje en el Transiberiano (6)

Novosibirsk. Teatro Globo
Novosibirsk. Puentes sobre el río Obi
Novosibirsk. Catedral de San Alexander Nevski de un curioso y elegante estilo no habitual entre las iglesias ortodoxas rusas
Novosibirsk. La más grande estación en el Transiberiano
Novosibirsk. El teatro de la Opera
Novosibirsk. Planta de fabricación de aviones de combate
Novosibirsk. Modernos edificios de oficinas
Novosibirsk. El Obi

«
««Novosibirsk (en ruso Новосиби́рск, Novosibírsk, ‘Nueva Ciudad de Siberia’) es una ciudad ubicada en el centro-sur de Rusia, capital del óblast homónimo y del distrito federal de Siberia. Con 1.650.000 es la tercera más poblada del país, por detrás de Moscú y San Petersburgo.

Está situada en la meseta de Obi, a orillas del río Obi, cerca del embalse de Novosibirsk formado por la represa de la central hidroeléctrica de Novosibirsk, y es el centro científico, cultural, industrial, de transporte y financiero de Siberia.

Fundada en 1893 como un asentamiento de los constructores del puente ferroviario sobre el río Obi, Novosibirsk recibió un importante impulso en su desarrollo como ciudad tras la construcción del ferrocarril Transiberiano. Entre 1893 y 1925 fue conocida como Novonikoláyevsk (Ново-Николаевский), en honor del zar Nicolás II. Tiene la estación de tren más grande a lo largo de la ruta del Transiberiano, la mayor biblioteca de Siberia y el teatro de ópera y ballet más grande del país, superando incluso al famoso Teatro Bolshói de Moscú. También se encuentra en Novosibirsk la catedral de San Alejandro Nevski, considerada uno de los más finos ejemplos de la arquitectura de la Iglesia ortodoxa rusa.

Además de ser la tercera ciudad más poblada del país, Novosibirsk cuenta con un área metropolitana de 1,9 millones de habitantes, la séptima aglomeración urbana de Rusia. La ciudad tiene una superficie de 506,67 km² y está dividida en diez distritos administrativos. La distancia desde Novosibirsk a la capital, Moscú, es de 3191 km. La ciudad cuenta con el Aeropuerto Internacional de Novosibirsk y un sistema de metro inaugurado en 1986 con dos líneas. (de la guía de Rusia).

Domingo, 13 de agosto.
Visita a la ciudad, muchísimo trabajo avanzado rodando escenas sobre la ciudad y sus actividades culturales en los teatros y viendo ensayos de ópera.

La ciudad se salva de los atascos de tráfico gracias a sus grandes y anchas avenidas y sus rectas calles y a los puentes sobre el río Obi. Debido a los cambios de hora y que el tren nos dejó de noche y otra vez lo tomaremos este lunes a las 6 de la mañana llevo lo del dormir y el descanso un poco mal.

«««El río Obi (en ruso, Река Обь) es un largo río de la Rusia asiatica o Siberia que nace en el krai (territorio) de Altái y fluye en direcciones NO y N hasta desaguar en el golfo homónimo (mar de Kara, océano Ártico). Tiene una longitud de 3650 km, pero si se considera el sistema Obi-Irtish, alcanza los 5410 km, que lo sitúan como el séptimo río más largo del mundo, por detrás del Amazonas, Nilo, Yangtsé, el Misisipi-Misuri, el Yeniséi-Angará y el río Amarillo.

Su cuenca, de aproximadamente 3 000 000 de km², se extiende también por el territorio de Kazajistán, Mongolia y China. Es el más occidental de los tres grandes cursos de agua de Siberia. A semejanza del Yeniséi y del Lena, el Obi, que nace en el macizo de Altái y desemboca en un extenso estuario en el mar de Kara, corre en dirección sur-norte y drena una gran región caracterizada fundamentalmente por sus bajas altitudes.

El Obi y sus principales tributarios, ofrecen posibilidades de navegación estacional, representando una vía de comunicación muy importante para un espacio con fuerte potencial de desarrollo y, también, un eje de poblamiento dominado por algunas grandes ciudades como Novosibirsk, Ekaterimburgo y Omsk, grandes centros industriales. La cuenca del gran río, durante las últimas décadas, se ha convertido en el principal lugar de extracción de hidrocarburos de la Federación Rusa. Estas actividades humanas, fuentes de riqueza y también de contaminación, amenazan medios naturales ricos y variados, ya debilitados por el recalentamiento climático. (de la wikipedia).




jueves, 10 de agosto de 2017

Mi viaje en el Transiveriano (5)

Miércoles, agosto, 9.

Llegamos a la estación de Omsk de noche, eran las 4 y media de la noche pero ya vi que en el reloj de la estación eran las 5:50 pues llevamos 3 horas más que en Moscú (cuatro más que en España) aunque de hecho como estamos en el meridiano 73º Este y por España pasa el meridiano 0º, deberíamos llevar unas 5 horas de diferencia astronómica ...

De noche la estación parecía inmensa y luego he sabido que aquí hay un importante nudo ferroviario aparte que el movimiento de trenes de carga con vagones cisterna es continuo pues hay mucha industria del petróleo y grandes refinerías.

Se trata también de una ciudad de cerca de 1.200.000 habitantes siendo la séptima de Rusia en tamaño y es la capital del óblast de su mismo nombre en el Distrito Federal de Siberia (región de Siberia occidental) y cuyo nacimiento se remonta a los antiguos asentamientos en las grandes rutas de intercambio comercial oriente/occidente, habiéndose hallado restos de presencia humana de más de 10.000 años de antigüedad. Como la mayoría de Rusia y de Siberia en especial, está asentada en llanuras a cotas no superiores a 90 metros sobre el nivel del mar lo que implica, dada la enorme distancia al mar, que las aguas de los enormes ríos y de los miles de lagos y pantanos discurran muuuuuy lentamente produciéndose grandes ensanchamientos de los ríos que acaban siendo navegables.

Jueves 10 de agosto.
Ayer fue un día muy intenso de trabajo ya que después de bajar del tren a las 4 y media, todavía de noche fuimos al hotel y yo solo pude dormir una hora más y a las 7 ya estaba desayunando con todo el equipo listos para empezar los trabajos. Durante todo el día estuvimos rodando en varios emplazamientos incluso a ultima hora de la mañana en la cocina de un restaurante que me enseñaban a hacer un plato de pescado típico de aquí, con mucha preparación, con salsas de varios colores y muy adornado que luego probaba (la verdad es que con tantas salsas el sabor del pescado ni se notaba). Después a la tarde tuve que beber mucha agua pues las salsas eran muy fuertes y saladitas.


Por la tarde rodamos unas escenas de Lena (yo) rezando en el interior de una iglesia que era muy oscura y tuvieron que poner focos y difusores de luz y para tomar la electricidad tuvieron que traer un motor pues no había cerca dónde conectar tanta potencia como tienen las luces de los focos.

Después y como ya es habitual cenamos con el Alcalde de Omsk que se lamentaba del tiempo tan lluvioso que han tenido y que no es habitual en agosto pues estaban las playas de arena junto al río preparadas y limpias esperando que como cada año se llenase de gente tomando el sol.

Hoy, en compensación del día de ayer, nos han dado fiesta y yo he aprovechado para llevar al gato al veterinario y resulta que este gato se ha perdido de una casa de Moscú pues con el chip ha podido encontrar el nombre del propietario y lo ha llamado y ya han quedado que se lo mandará de vuelta en el tren. Bueno, me he quedado sin mi amiguito peludo pero ha sido divertido seguir como de Moscú se ha recorrido casi 2000 km tranquilamente y que ha preferido viajar conmigo todo este tiempo pues lo vi en Kazan y lo volví a tener en Ekaterimburgo y me ha acompañado hasta Omsk. A pesar de saber que su amo lo ha buscado y que estará bien con él es un poco triste despedirse después que ha estado este tiempo conmigo durmiendo encima de mis pies y observando como escribo en la tableta.....

He conocido a la ganadora de la medalla de plata en Rio de tiro con pistola de aire a presión Vitalina Batsarashkina , es una chica de 19 años de aquí de Omsk!

Ahora ya nos hemos reunido otra vez el equipo y mientras acabamos de comer tenemos el plan de trabajo de esta tarde.


Aqui os dejo un paseo aéreo por Omsk