Me dice mi amigo escritor Carlos que si visito una ciudad no puedo limitarme a una descripción enciclopédica sino que tengo que describir lo que pienso y lo que siento haciendo mi rol de turista, que no se trata de decir lo lindo o no lindo que puede ser un conjunto arquitectónico, una escultura o cualquier otra cosa que yo vea sino que tengo que describir el efecto que produce en mí. Como soy buena chica y obediente voy a explicaros lo que pasa por aquí. Primero para situarnos el "aquí" son las ciudades que he visto y estado estos días. Ufá, Salavat y Sterlitamak.
Para empezar diré que son ciudades relativamente grandes si lo miramos desde Barcelona o relativamente pequeñas si lo miramos desde Moscú: Ufá tiene poco más de 1 millón de habitantes, Salavat unos 160.000 y Sterlitamak unos 250.000. Para seguir situándonos (lo siento pero los datos son importantes para entender) tengo que decir que estamos en la República de Baskortostán, la tierra de los baskir, en la parte europea de Rusia, al pié la cordillera de los montes Urales.

Sigo mi preámbulo. Ufá es uno de los centros industriales en la zona de los Urales occidentales, y está situado en la confluencia de los ríos Belaya y Ufa. Esta región cuenta con la explotación de las industrias eléctrica y equipo de minería, refinerías de petróleo, petroquímica, caucho sintético, caucho y alimentos procesados. Gran parte de la población encuentra trabaja en estas industrias.
Lo primero que me preguntarás es qué hago yo aquí. Pues simple: El gran hospital de Salavat se incendió hace unos meses y el Ejército se ha encargado de la reconstrucción y de prestar servicios médicos en emplazamientos provisionales en Salavat y a mi me contrató las Fuerzas Armadas para hacer cinco series de carteles con fotos mías, para promocionar el alistamiento voluntario de mujeres (en Rusia el servicio militar es obligatorio solo para los chicos a partir de 18 años) ya que la finalidad para este programa de alistamiento femenino es conseguir 40.000 voluntarias para las Fuerzas Armadas. Y aquí estoy con mi amiga Polina, que es fotógrafa militar, teniente mayor del Ejército haciendo esas fotos enfatizando la labor sanitaria, médica y humanitaria que pueden hacer las mujeres en las Fuerzas Armadas.
De las cinco series de carteles ya hemos hecho cuatro y esta es la última: La primera fue en la base aeronaval de Severomorsk sede de la Flota del norte, la segunda en Sebastopol sede de la Flota del mar Negro, la tercera en Vladivostok, sede de la Flota del Pacífico y la cuarta en Petropaulovsk-Kamchatsky.
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GAZ 2975 muy militar pero por dentro es casi de lujo |
Llegamos en un avión inmenso saliendo del aeropuerto de Zhukovsky cerca de Moscú llevando un vehículo militar que nos habían prestado y aterrizamos en Ufá donde tuvimos que esperar que descargaran nuestro coche ya que lo habíamos cargado el primero y fue lo último que descargaron. De Ufá fuimos a Salavat a unos 150 km y allí ya estaba todo organizado excepto el sitio donde debíamos dormir que se suponía que era nuestro vehiculo. Por suerte encontramos una pensión cerca del nuevo hospital y tomamos (Polina y yo) una habitación. Salvo este detalle todo superorganizado, sabían excatmente quienes éramos, lo que teníamos que hacer, el coche que llevábamos y incluso teniamos un aparcamiento reservado en una explanada llena de vehículos militares y civiles.

Al otro día y gracias a las gestiones de Polina, conseguimos ir en tren a Ufá y regresar con un autobús cargado de enfermos, dos enfermeras y dos médicos (conduciendo yo) que llevamos al nuevo hospital de Salavat pues ellos pertenecían a su demarcación sanitaria pero estaban desplazados por el incendio. Con nosotros también vinieron otros autobuses, cedidos todos ellos por la empresa municipal de transportes de una población cercana.
Después hemos hecho la inauguración del hospital con ceremonias religiosas, Alcalde y hasta hay un General que es el que lo ha organizado todo y como me conocen todos porque ya están por toda Rusia los carteles de propaganda de alistamiento y además ya llevo tres entrevistas de televisión resulta que me hacen estar con los jefes y participar en la primera visita al hospital del Alcalde.
Interrumpo nuevamente esta retransmisión para decir que Nikolay que es presentador de televisión en Moscú y que será coprotagonista conmigo del documental/reportaje de 12 capítulos que haremos en agosto sobre el viaje en el Transiberiano de Moscú a Vladivostok, me hizo un entrevista en TV (mi primera entrevista en TV) cuando ya habían salido los primeros carteles y ya estaban en las oficinas de reclutamiento (hay dos épocas de reclutamiento en primavera y en otoño) y ya estaban yendo los que les tocaba el servicio militar a estas oficinas y me veían todos en los carteles y se le ocurrió decir que yo era como la "novia de Rusia". eso me ha dado una curiosa publicidad y a medida que han ido apareciendo los demás carteles creo que voy siendo (yo no, mis fotos de los carteles) una especie de imagen de nacionalismo ruso.
Polina ha encontrado varios militares de su promoción y en alguna ocasión hemos estado tomando té en el bar/cantina/economato montado en una especie de globo hinchable cogido al suelo aunque uno de los días me invitaron a una copa de una especie de licor de coco con un sabor mitad coco mitad alcohol y como yo no estoy muy acostumbrada a las bebidas alcohólicas acabe necesitando la ayuda de Polina para llevarme a la pensión y por suerte lo saqué todo (el coco, el alcohol, la cena -postre incluido- y el té) y despues de una pastilla de paracetamol ya pude dormir sin más problema.

Han empezado a sacar de la cocina grandes platos o bandejas con carnes de cordero, de potro y de res con grasa, fideos, patatas, bollos de pan frito, cremas de leche, yogur, quesos..... Ellos son seis de familia (contando al teniente) y nosotras dos: Polina y yo eso me da 6+2=8 y así a ojo, aprecio que la cantidad de comida que han sacado da para al menos una 32 raciones. Siguiendo con la aritmética la solución del problema es..... (redoble de tambores)..... 32/8=4 raciones por persona!!!.
Aparece un plato delante de mi (después de que educadamente he dicho que no tenía mucha hambre) con una cantidad de comida equivalente a cuatro raciones y yo intento colar que es para mi y para Polina pero inmediatamente aparece otro plato igual frente a Polina. Básicamente es carnes varias como hervidas después de frita en mucho aceite y verduras y fideos y confirman mis cálculos.
Antes de ponerme a llorar decido hacer un intento de explicar que yo soy modelo y que mi trabajo depende, en gran medida, del perímetro de mi barriga en proporción inversa "a más perímetro menos trabajo" y que si como todo lo que me han puesto puedo acabar en la cola del paro.
Por suerte para mí se han reído de mi explicación y he podido obtener otro plato con la mitad de comida.
Después de la comida nos han cantado canciones baskir acompañándose de flauta.
Día perfecto con su habitual lluvia fina y su cielo muy nublado y ahora esperar que llegue el jueves que volvemos a Moscú en el avión inmenso llevándonos el coche.
Lo único malo es que Polina y yo tenemos la menstruación con respectivos dolores de cabeza y de ovarios.
Un texto que gana muchísimo, con tu visión particular de lo que vas viendo. Abandonando la típica imagen de guía turística. Tus detalles y comentarios, afianzan mucho el relato. Gracias Irina. Sigue deleitándonos con tus crónicas.
ResponderEliminarGracias Carlos !!. Me anima mucho que tú me haces este comentario !!
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